
En esto de “la de Ascenso”, las directivas mas de una vez han salido muy chatarras… en México generalmente los equipos de bajo perfil tienden a tambalearse ademas del aspecto económico, también el estructural sucumbe constantemente. En Irapuato conocemos bien ese tipo de historias y es que en la decada que recien terminó pasamos un par de tragos amarguisimos con la desaparición del equipo en ambas ocaciones.
En el año 2000 Irapuato ascendió a primera división luego de un año arrasador en la 2° división, su bicampeonato obtenido ante Zacatepec y Cruz Azul Hidalgo le valió el pase a la máxima categoría sin nececidad de jugar la “Final de Ascenso” y Grupo Pegaso que entonces administraba el club fresero vivía sus mejores épocas cuando su aún bien portado mandamás Alejandro Burillo gozaba de la presidencia de la Femefe a pocos meses de salir enemistado de Televisa pero con sus milloncitos por vender las acciones heredadas del emporio televiso. Luego de un año Raúl Quintana asignado por Pegaso para gestionar al Irapuato, decidió poner en venta la franquicia y gracias a los beneficios económicos que el estado de Veracruz puso a consideración de la compañía los Freseros se convirtieron en Tiburones.

En 2002 Irapuato resucito desde la de ascenso luego de importar la franquicia que Queretaro deshecho por adquirir a los reboceros de La Piedad, se enfrentó de nuevo al infierno de la “A” esta vez con el nombre de Real Club Deportivo Irapuato, este equipo se formó al vapor con grandes jugadores entre los que destacaron Josias Ferreira, Mariano
Monrroy y el idolazo Ariel González. Tan solo un año despues del regreso los freseros se volvieron a plantar en Primera División ganandole la final de ascenso en medio del escandalo a los Panzas Verdes del León entonces comandados directivamente por la “fichita” Carlos Auhmada. Pero el gusto de un liderato prolongado durante la campaña y una descalificación incongruente en números duró poco y el equipo desapareció junto con otra propiedad del mismo misterioso dueño, los Gallos Blancos de Queretaro. La situación legal de el antes mencionado Ahumada terminó llevandose entre las patas y sin querer a los equipos que según la “vieja Inés” pertenecían al empresario “joyero” Kleber Mayer y esque la federación se vió evidenciada al no investigar a sus asociados y decidió desaparecer de un plumazo el fútbol en las plazas de Queretaro e Irapuato.
A mi conocimiento llegó por primera vez aquello de los bonos durante la incertidumbre por la primera desaparición fresera, en aquel lejano año 2001 apenas tendría unos 14 años y en los periódicos locales no paraba uno de comerse las uñas esperando que las cifras de abonos vendidos aumentara para que de esa forma se mantuviera el equipo en la plaza mientras yo ahorraba mi mesada para comprarme mi platea personal. El chiste era que Grupo Pegaso vendiera un número determinado de abonos que aseguraran las entradas de los aficionados que compraran las mencionadas tarjetas desde antes de que comenzára el torneo, lo cual era un punto válido volteando a ver lo que sucede mayormente en la zona norte del país donde equipos de Primera División como Santos, Tigres y Rayados de Monterrey emplean similares gestiones. Finalmente la cifra no se alcanzó ademas de que el Gobierno Estatal en Irapuato no tenía la disposición de apoyo que si se dió y hasta por montones en la costa jarocha.
Personalmente considero el sistema de abonos una conveniente forma de ingresar presupuesto en los clubes y esque hoy no es difícil ver lo bien que les va a los equipos norteños que antes mencione en el aspecto económico. Otro punto a favor es que de vender un número suficiente de bonos se aseguran entradas a lo largo de la temporada aún si el equipo no anda bien lo que finalmente en el sentido romántico del fútbol y mas que probado en esta plaza fresera reditua en el aspecto deportivo pues es bien sabido que la cancha fresera es de peso para los visitantes; además quien con el corazón fresero no se sentiría bien por ser algo así como asociado al club que apoya.
Bueno pues todo esto de los “bonos” viene a relucir hoy pues en la actualidad del fútbol de la Liga de Ascenso y el fútbol profesional en sí hacen falta almenos tres equipos históricos y de plazas añorables para nuestro balompié. Celaya perdió la categoría hace unos años y luego de meterse en algunos escandalos por alineaciones indevidas, y hoy sobrevive como club desde la Segunda División profesional donde es protagonísta pero se le ha negado el abandono de las canchas semi profesionales. El Estadio “coruco” Díaz de Zacatepec esta aún mas relegado en el plano futbolístico pues debe ser pisado por fútbol de tercera, aunque su historia y el corazón de su afición le dan para tener un programa de television en la cadena multinacional deportiva de FOX.

El caso del Zacatepec es verdaderamente admirable pues la promotora que maneja el club implemento una estrategia de crecimiento que ellos denominan: “El Aficionado es el Dueño del Club”, ¿de que se trata esto? pues cualquiera que sea seguidor de los cañeros o tenga la disposición de ayudar a la causa y tenga la nacionalidad mexicana compra sus acciones que se expiden por certificados de $500.00 equivalentes a 500 acciones de un total de 1,000,000 de ese dinero se costean muchos de los gastos del club, y los socios tienen posibilidades de verse recompensados en un futuro con el hipotético desarrollo positivo del equípo.
En Tampico el fútbol de la Liga de Ascenso se les negó hace apenas poco mas de 6 meses, cuando una necesaria reducción se llevó algunos equipos que sobraban, y a algunos directivos poco gratos para la federación. En Tampico se mejoraron las instalaciones del estadio con pintura nueva por cada esquina y butacas en todo el graderío, se mejoró el estacionamiento y se instaló un sistema de circuito cerrado con miras a una especificamente estricta certificación que requerían para mantenerse en la división, aunque finalmente la mala relación del dueño con algunas vacas gordas de femefe fué la causa principal de su desaparición. No es la primera vez que sucede eso con la llamada “Jaiva Brava” pero ahora el regreso del fut a una de las buenas plazas de la liga se ve cercano gracias a dos proyectos que pretenden devolverle actividad futbolística al sur de Tamaulipas en agosto; uno de ellos es el “Proyecto 15 Mil”.

El renovado Estadio Tamaulipas
El Proyecto 15mil esta propuesto por el CEDETAM(Consejo Empresarial de Tamaulipas) donde un grupo de empresarios de la zona metropolitana conformada por los municipios de Tampico, Cd. Madero y Altamira han puesto en la mesa 13 millones de pesos que es el costo aproximado de las franquicias que absorbió la federación durante la reducción de equipos y que entrando el año futbolistico 2010/2011 estaran a disposicion de compra para plazas certificadas, eso sería solo el inicio pues de inmediato se vendrían mas gastos para los nobeles directivos de fútbol que pretenden el proyecto, entonces la propuesta que tienen para sustentar el equipo comienza por vender 15,000 bonos que recaudarían aproximadamente 38 millones de pesos con lo que solventarían la infraestructura necesaria para mantener el equipo, con esos 38 melones se tendría un excelente comienzo, pues por ejemplo el presupuesto mas bajo de esta liga es de 24 milloncitos(en los Guerreros de Hermisillo) y el mas alto es de 44 en Veracruz con todo y el Cuauh. Otros ingresos que se programarían sobre la marcha serían los infaltables patrocinadores y la publicidad en el estadio, derechos televisivos y radiofonicos, etc.
En este momento el proyecto ya arranco y según un cuate de Tampico van vendidos unos 3,500 bonos ya, y se tienen apalabrados otros cuantos, cabe mencionar que incluso tienen un programa de venta para estudiantes de universidades, prepas y secundarias donde facilitan los montos de los pagos pensando en la economía de los jovenes pero tambien enrriqueciendo a los futuros aficionados celestes con la adquisición de su granito de arena. Los precios varían según la zona del estadio que corresponda a cada bono y van desde los $1,900.00 en zona general hasta los $4,500.00 en palcos, haciendo mención a que los bonos incluyen 25 partidos de los torneos de apertura 2010 y clausura 2011 incluida por el mismo costo la liguilla en caso de acceder. Hagamos cuentas, en Irapuato por ir a 25 partidos en zona de sol genera(cabeceras) serían 1,750 pero claro sin sumar los aumentos de liguilla, las filas por boletos, la posibilidad de quedarte sin tu entrada por los juegos del villamelon, y sin entrar a los 6 amistosos que si incluye el “bono jaibo”; ademas de la omnipresente y mas importante de las ventajas: tu como aficionado serías parte integral del equipo, y tus 2,000 varos servirían directamente para satisfacer las arcas de tus colores.

Hoy por hoy, el proyecto 15 mil es de lo mas noble e inocente, tambien es una primicia en México a esta escala pero lo ideal y romantico nadie se lo quita. Jaibos simpatizantes del Proyecto 15Mil estoy con ustedes y los envidio de la buena forma, espero puedan lograr su cometido y enfrentarlos pronto ya sea en Primera o en la de Ascenso.
En Irapuato tenemos fútbol pero como antes lo mencioné hemos sufrido desapariciones y desalientos por diversas razones; somos una buena afición pero el siguiente paso es tomar lo bueno de nuesrtos rivales y considerar la posibilidad de que en nuestra plaza pronto se pueda implementar un sistema como el de Tampico – Madero; que no sostenga solo el equipo sino que ayude la inversión que ya tenemos con la gente de EMONSA y el Arq. Martinez para crecer y alcanzar los objetivos dignos de Irapuato.
Saludos especiales a Cuervo Jaibo, Super Jaibo y Jaibo Feliz que andan bien metidos en esta onda.